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Weckruf - Wegruf

Mit dem Propheten Amos auf dem Weg

Deutsch-Button Folleto de acompañamiento al proceso de Amos

Weiter-Button Zurück-Button Domingo, 28. Junio (Amós 5,12-15)

Busquen el bien

12 Pues yo sé que son muchos sus crímenes y enormes sus pecados, opresores de la gente buena, que exigen dinero anticipado y hacen perder su juicio al pobre en los tribunales. 13 Por esto, el hombre prudente tiene que callarse, pues estamos pasando días infelices. El día de Yavé será tinieblas. 14 Busquen el bien y no el mal si quieren vivir, para que así Yavé esté con ustedes, como de continuo repiten. 15 Aborrezcan el mal y amen el bien, impongan la justicia en sus tribunales, y quizá Yavé Sabaot se apiade del resto de José.

¿por qué?

Es posible evitar la catástrofe sólo tienen que buscar a Yavé y amar el bien y aborrecer el mal. Amar el bien y aborrecer el mal es una verdadera desición interior. Este tiene que tener consequencias o sea, debe ser concreto. Se trata de una justicia entre los seres humanos y sobre todo de una verdadera justicia tribunal. Hacer el bien, quizás puede ser por una parte la salvacion. Para Amós esta claro que la mayoría no va a volver a Dios. Por eso dice que quizá Yavé se apiade de una parte del pueblo. Un castigo será muy justo, y si Dios va a salvar el resto, es por su miserecordia.

Aparecida: (391) (...) La opción preferencial por los pobres es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia(.....). (392). Nuestra fe proclama que “Jesucristo es el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre”. Por eso “la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza (393) Si esta opción está implícita en la fe cristológica, los cristianos, como discípulos y misioneros, estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: “Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo” Ellos interpelan el núcleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: “Cuanto lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40). Juan Pablo II destacó que este texto bíblico “ilumina el misterio de Cristo”. Porque en Cristo el grande se hizo pequeño, el fuerte se hizo frágil, el rico se hizo pobre.

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[Llamada de despertar - Llamada de andar]